domingo, 28 de febrero de 2010

bajo el mismo sol

estaba "el monolí" corriendo, corriendo un montón. dificilmente lo veiamos parado platicando con alguien. De aquellos con quien hablaba comentaban que solo decia algunas palabras y se iva.
-hoy amanecio mas temprano-
-si me ve, es por que estoy bajo su sol, no del mío-
-ya llegará el día- eran algunas de sus frases mas celebres.

todos sabiamos un poco de su historia antes de que el monolí comenzará a correr.
a sus tempranos 16 él se juntaba con nosotros. Teniamos las ganas de todos los veranos ver muchachas con ropas ajustadas y verles sus cuerpecitos. Con el calor que hacia en nuestro pueblo por esas fechas habian muchas que iban de un lugar a otro en la plaza central buscando pretendientes, o bien a buscar a sus maridos las mas grandesitas, pues la plaza tenia 4 o 5 cantinas muy concurridas por los grandes. las unicas cantinas del pueblo en realidad...

pues bien, ahi nos quedabamos en ver el monolí, otros cinco cuates y yo, nos llamabamos "los Juanes" por que nuestos nombres comenzaban con "J" casi todos: Joel el gordo, Jacinto el flaco, jhon el hijo de un gringo posesionario de un taller, Joaquin el bizco, José el Pepe, yo y el monolí si le poníamos "los Jotas" se burlarían de nosotros. En ese entonces yo estaba cursando la secundaria por que no la habia terminado. mis sueños de tocar la guitarra y viajar por todo el mundo con mis boleros me hacian creer que no necesitaba del estudio. Cuando llegaba a la plaza todavia con mi uniforme y la guitarra viejita, ya estaban todos ahi por que ellos no iban a la escuela. Solo el gordo que trabajaba en el mercado pues era el mas grande de nostros y Jhon que le ayudaba a su papá con el taller.

nos aprendimos un chorro de canciones sabrosas para las muchachas, asi cuando pasaba alguna le cantabamos rayito de luna blaaancaaa que iluminas mi caaaminoooo o canciones asi para que se detuvieran a sonreirnos.
El gordo me caía a veces medio mal por que el siempre se les acercaba a las que se detenian y les hablaba, les decia cosas cursis y muy coquetas de repente las chavas le daban besitos en los cachetotes de marrano que tenía mi ceboso amigo. a mi tambien me toco que se me acercaran la muchachas alguna vez, la que mas me gusto fue una que se llamaba Pamela que tenía los dientes separadillos y unos barritos en la cara, pero fuera de eso me encantaba cuando se reía por que sonaba como cuando rechinan las llantas de una bicicleta.
La verdad es que no me quede con las ganas y un buen día le plante un besote para que se le quitara lo mustia, ese mismo día nos hicimos novios y le invité el primer helado de vainilla que le haya invitado a una chica en mi vida.
los demas "juanes" tambien tenian sus novias pero los cortaban luego luego, por que no se les quitaba la maña de ir a la plaza a coquetearles a mas muchachas.
A pesar de que ya nos conocian la mayoria de las muchachas del pueblo, a todas les cantabamos mucho para que volvieran a caer redonditas. Sin embargo el unico que se quedaba siempre calladito era el monolí. El menso nunca tuvo una muchacha por que era muy timido y le daba vergüenza.

despues de unos meses, un día paso María, una muchacha grande que estaba buenisima, movía sus nalgas de un lado para otro cuando caminaba y sus blusas siempre dejaban ver una "Y" entre sus chiches. le empezamos a cantar y ella se acerco. Como siempre el gordo se le acerco primero para hablar, ambos sonreian mientras platicaban de no se que cosa, a lo lejos solo veiamos que señalaba en la direccion en donde estabamos toda la bola, mas no solo eso, señalaba hacia donde estaba el monolí. María con una sonrisota cachonda se le acerco al monolí y le pregunto su nombre.
-el monolí- respondio él -¿y por que tu no me cantas nene?-le dijo ella como queriendole sacar platica mientras todos nos quedabamos boquiabiertos del por qué se le acerco a el y no a nosotros.
-pues por que me da pena- dijo el monolí con una mirada de borreguito a medio morir -pues a mi me gustas- le dijo María mientras lo tomaba de la mano agregando -¿ya eres grande?-
-no, todavia tengo 16-
-aaa bueno, te decia por que el señor Paco dueño del barecito me deja pasar amigos- le decia esto María mientras se dirigian a uno de los bares que ninguno de nostros habiamos pisado por dentro mas que el mendigo gordo.

Hubieran visto al monolí, parecia que ese "pues a mi me gustas" tuviera poderes pues el muy menso iba con la boca abierta, con la pinga bien parada como un muerto viviente detras de la María. Con el solazo que hacia solo se podian vislumbrar a los dos abrazadillos y entre luces como la mano de monolí pasaba de la cintura de María hacia su nalgota.
Prontamente se desaparecieron detras de las puertas pequeñas del bar del señor Paco. Tratamos de no hacer caso pero se creo un sielncio incomodo pues el hecho de que monolí tuviera una muchacha tan buena no lo entendiamos.
-¿que le dijiste a María marrano baboso?- le pregunte al gordo
-nada, María es amiga mía, la conocí en ese barecito y pues me dijo que le gustaba el monolí por que se veia bien menso-
- yo tambien me veo menso y no le gusto- dijo Joaquín el bizco mientras señalaba sus desorbitados ojos
-pues chance y le gustes tambien... o despues-

todos nos quedamos callados un rato pues la envidia nos hacia querer conseguir una mamacita tan bonita como María. El gordo empezo a cantar otra vez, lo seguí con la guitarra y el flaco, el bizco, el gringo y pepe empezaron a hacer el coro.
Pero esta ocacion fue BIEN FUERTE para que nos escucharan todas las muchachas bonitas.
Pagina blanca fue mi corazon, donde escribimos una pagina de amor, VEEEN VEEEN VEN DULCE BIEN, !VEN A DARME LOS BESOS DE AMOOOOOR¡ QUE SIN ELLOS NO PUEDE VIVIIIIR MI CORAZOOOOON.

pero nada ¡carajo! nomas las pinches palomas que andaban ahi papaloteando. El gordo, se reia a cada rato de nosotros por andar de urgidotes, pero no nos importaba queriamos una muchacha o una vieja o como sea, pero que estuviera tan buena como la María.
cuando terminamos "pagina blanca" de repente y aventando las puertas del bar, salio el monolí hecho la madre, corriendo y corriendo hasta darle la vuelta 7 veces a todo el pueblo. no alcanzamos a hablar con el pero en su cara se veian entre lagrimas y sonrisas.
-que chingaos le paso al monolí?- pregunto pepe
-sepa- respondí sorprendido tambien -ha de estar enamorado por primera vez-

apenas dijimos esto cuando de la misma puerta del barecito salio María, se recargo en la puerta y encendio un cigarro. se acercó el gordo y le dio dinero, mucho dinero. volvieron a sonreir y platicar un poco... volvieron a mirar hacia nosotros y volvió a señalar hacia la bola, especificamente, al bizco.

-¡ven bizco te va!- grito el gordo
el bizco llego como pedo al barecito y entro con la hermosa María, luego seguí yo... despues pepe.. despues el gringo, y al último el flaco.

ese dia no se me va a olvidar pues fue el ultimo día que el monolí se junto con nosotros... los dias siguientes solo pasaba corriendo y corriendo... con esa misma cara entre llorando y sonriendo.

pues bien ya cumplimos los 23 añotes, ya entramos a todos los barecitos y aqui seguimos cantando, pero ahora con cervezas a los lados, María ahora es nuestra mejor amiga, una estupenda putita que nos hace el favor cuando tenemos el machete bien afilado. Todo en su lugar, sigo tocando la guitarra, el bizco ya se pudo comprar sus lentes, el papá del gringo se murio y le dejo el taller a Jhon, el flaco y el pepe siguen de huevones, y el monolí corriendo y corriendo.

-¿María que fue lo que paso con el monolí aquel día?- me atreví a preguntarle despues de 6 o 7 años. Dando una bocanada a su cigarro sonrie y me dice -nada chiquito, nada- mientras me da unas cachetaditas concentidoras.

No hay comentarios:

Publicar un comentario